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Terra
La Coctelera

Categoría: Poesias .

te beso

Comenzamos besándonos, sutil y asustados besos.

Seguimos tocándonos, palmo a palmo nuestros cuerpos.

Luego el tiempo nos quedó lento y el espacio nos quedó poco

y el deseo cada vez era mayor.

Me abrazaste bruscamente y te pusiste de pie,

mis piernas rodearon tu cintura, mientras caminabas a mi cuarto.

Me besabas el cuello y yo acariciaba tus mejillas.

La cama estaba fría, la ropa moría por el suelo,

y la vida la sentía en cada latido acelerado de tu pecho.

Nosotros, como tantas veces lo habíamos hablado,

como tantas lo habíamos imaginado, estabamos ahí

ya desnudos, amándonos por primera vez.

No recuerdo los detalles, solo quedán mis sensaciones.

Te miro dormido y solo espero que llegue la mañana.

Quizás vuelvas a amarme.

Dormido, te beso.

Llevo tu corazón con migo .............. Cummings

Llevo tu corazón con  migo ,lo llevo en mi corazón
nunca estoy sin él,
allá donde voy ,vas tú querida
y todo aquello que yo he hecho solo por mi
lo haces tú, mi amada
no temo al destino
porque tu eres mi destino ,mi amor ...
no quiero ningún mundo pues hermosa tu eres mi mundo ,mi fiel
he aqui el mayor secreto que nadie conoce
he aqui la raiz de la raiz ,y el brote del brote,y el cielo del cielo de un arbol llamado vida
que crece más de lo que el alma puede esperar o la mente ocultar
es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
llevo tu corazon ,lo llevo en mi corazon ...

                                                                           E. E. Cummings

 

Y dios me hizo mujer de pelo largo ojos nariz y boca mujer

• Y Dios me hizo mujer • ........................Gioconda Belli •

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas
que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

La muerte y la doncella

- Me debes un baile,

uno lento, sincero,

de los interminables. -

Dijo la perdida alma

a la solitaria muerte

que, en contra de la costumbre,

había ido a visitarla.

Ésta, curiosa por la petición,

la tomó de la cintura,

y, con un frío dedo,

acarició el hermoso cuello

de la implorante doncella,

notando, desgraciadamente,

el acompasado latido de su corazón.

- ¿Acaso existe otro tipo de danza? - Contestó.

- Pero aún tengo que esperarte,

no ha llegado el momento

señora de los ojos tristes.

Ahora mismo te prometo

que un día bailaré contigo.

Pero, aunque me pese, todavía no...

Aún no. -

Y así, muerta de dolor por no estar viva,

el/la de la guadaña,

se dio la vuelta,

cogió la puerta,

y, de nuevo, se marchó.

 

La muerte y la doncella: Schubert, Polanski y Cuarteto Jerusalén

Decirte tantas cosas, quisiera ......

Cuando te encuentres triste y sientas desfallecer,

-yo seré tu sostén,

Cuando quieras abrir las puertas de la vida,

-yo seré la llave,

Cuando quieras hablar, porque te sientes cansado y vacío,

-yo te estaré esperando,

Cuando quieras dar cariño y mirar con ternura,

-yo seré niña,

Cuando te sientas capaz de ser un hombre,

-yo seré mujer.

 

 

un roce suave en mi piel......

          

Tus manos me acarician temblorosas
un roce suave en mi piel.
Se atreven, recorren, apetecibles y
húmedos caminos.
Ahondando en los sentidos.
Embistiendo nuestros cuerpos  por primera vez.

                                                                                A.

 

Entre el éxtasis y deseo...

  

Vienes acercándote a mí con esa forma sensual

le hablas a mi corazón acelerando sus latidos

Tus ojos me amarran y me atrapan como imán...

y el aroma de tu piel despierta todos mis sentidos

Tu boca tentadora rosa mi cuello erizando mi piel

trato de mantener la calma pero tu eres mi tentación

Atrevido eres al tentar mi cuerpo y todo mi ser...

descontrolando mis fuerzas con tu deliciosa pasión

 

 Mientras muerdo tus labios ansiosos y descontrolados

tus manos me desnudan con delicadeza y amor

contrastando con mis ansias de que seamos amados

y que nos entreguémos de una vez todo el corazón.

 

 

Intento adueñarme y guiar mis deseos sobre tu cuerpo

pero me sorprende tu táctica y arrasadora forma de amar

Simplemente entre tus caricias y besos...

no puedo decidir, no me queda más que dejarme llevar

 

Tu boca besa cada espacio de mi vientre

bajando por mis piernas que temblando están

me tienes en un extasis constante y sin final

mientras tus manos acariciándome los pechos van

Entre el bajar y subir de tus labios ardientes

intento recuperar las fuerzas porque ya ni veo

sólo siento como me llevas al cielo muchas veces

volviéndome loca de placer entre el extasis y deseo!

LLego primavera

La Primavera

Ya alegra la campiña
la fresca primavera;
el bosque y la pradera
renuevan su verdor.
Con silbo de las ramas
los árboles vecinos
acompañan los trinos
del dulce ruiseñor.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Escucha cual susurra
el arroyuelo manso;
al sueño y al descanso
convida su rumor.
¡Qué amena está la orilla!
¡Qué clara la corriente!
¿Cuándo exhaló el ambiente
más delicioso olor?
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Más bulla y más temprana
alumbra ya la aurora;
el sol los campos dora
con otro resplandor.
Desnúdense los montes
del duro y triste hielo,
y vístase ya el cielo
de más vario color.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Las aves se enamoran,
los peces, los ganados,
y aun se aman enlazados
el árbol y la flor.
Naturaleza toda,
cobrando nueva vida,
aplaude la venida
de mayo bienhechor.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

                                                                                                                                                                                                   Autor: Tomás de Iriarte

 

 

                                                                                                                                                                       De Rai. para Lala...