13° Feria Artesanal del Mundo y las Comunidades Indígenas
El Stand de mi amigo Hassan Mustafa (su nombre significa Bueno Elegido.) con su harem Carla , Lau y Li ( todas hermosas colaboradoras de FUNDARQ)


Todas las etnias en Santa Fe
Desde el 5 y hasta el 15 de octubre, 14 comunidades indígenas y más de 24 naciones presentarán su cultura en la feria organizada por Fundarq, que ya es un clásico santafesino.
Los aromas de Cuyo, paisajes y melodías del noroeste, los vientos patagónicos y la riqueza autóctona del Litoral se reunirán todos juntos, con sus protagonistas, en la 13° edición de la Feria Artesanal del Mundo y las Comunidades Indígenas, organizada por la Fundación Arqueológica del Litoral.
Será desde el próximo viernes y durante diez días, en el predio de Jerarquicos Salud de Santa Fe, Av.Facundo Zuviria 4584.
El evento reunirá a más de 120 aborígenes de diferentes regiones de nuestro país, medio centenar de representantes de las comunidades santafesinas Toba y Mocoví y unas cien personas de distintas nacionalidades. En suma, serán más de 270 expositores que exhibirán a la venta sus productos, brindarán charlas y talleres, prepararán sus platos típicos y presentarán números musicales en pos de difundir sus creencias, celebraciones, y otras características de su cultura.
De todo el mundo
En esta oportunidad, los protagonistas serán aborígenes tobas, mocovíes, wichis, diaguitas, mbya guaraní, pilagás, mapuches, comechingones, kollas, otros procedentes de Amaicha del Valle, y también las comunidades Maka, de Paraguay, y Aimará, de Bolivia.
Éstos se sumarán a representantes de la India, Paraguay, Egipto, Turquía, Líbano, Brasil, Bolivia, Ecuador, Chile, Guatemala, Siria, China, Perú, Tailandia, República Checa, Eslovaquia y Senegal; que expondrán y venderán productos originarios de sus naciones -los cuales llegarán a nuestra ciudad exentos de impuestos aduaneros-, junto a artesanos de diferentes provincias argentinas.
Teresita Eguiguren y Nanci Velázquez, presidenta y secretaria de Fundarq respectivamente, comentaron que el evento "comenzó como una forma de recaudar fondos por medio de una feria que reuniera las comunidades aborígenes santafesinas y, a la vez, como una forma de rescatar el pasado, la historia de Santa Fe. Nunca pensamos que íbamos a tener tanto eco".
Con el pasar de los años, la convocatoria se extendió y hoy recibe a centenares de expositores, a quienes les brinda hospedaje y alimento. "Las comunidades aborígenes esperan esta feria con ansias, ya que es una buena oportunidad para vender sus artesanías directamente al público, porque dan a conocer su cultura y sus productos"
Según sus organizadores, la feria convoca cada año a un promedio de 50 mil personas, que se acercan desde distintos puntos de la región para conocer a estas comunidades y adquirir sus creaciones. Pero quienes asisten a esta feria saben que también ofrece comidas típicas -esta vez, tamales, empanadas humahuaqueñas, shawarma (del árabe شاورما) , guisos y locro- y espectáculos diversos.




